sábado, 29 de septiembre de 2012

De las buenas prácticas en el atuendo

Karl Lagerfeld (uno que al parecer cose): "Un chándal es un signo de derrota. Cuando pierdes el control sobre tu vida, te compras un chándal".

Miserable Karl, me acabas de destrozar el último y mítico refugio para mi ego: el chandalismo ilustrado. A partir de ahora no podré bajar a leer el periódico al parque sin mirarme al espejo, arggggh! Te odio.